No tienes un problema de clientes.
Tienes un problema de segundas visitas.
Montamos tu tarjeta de fidelización en el móvil de tus clientes: Apple Wallet y Google Wallet, sin que descarguen nada. Y la configuramos para que vuelvan antes.
15 minutos. Te digo cada cuánto vuelve hoy tu cliente medio y cuánto vale eso al año.
Cada cliente que no vuelve no te ha dado beneficio. Te ha costado dinero.
Pagaste por traerlo. El anuncio, la promoción, el descuento de primera vez, tu tiempo. Y cobraste una visita. El beneficio de un negocio con clientes recurrentes no está en la primera visita: está en la sexta.
No es solo el que no vuelve. Es el que sí vuelve, pero menos veces de las que podría.
Una clienta de uñas que viene cada 5 semanas en vez de cada 3 hace 10 visitas al año en vez de 17. La misma clienta. El mismo local. Sin captar a nadie nuevo. Y siete visitas menos.
Multiplícalo por tu cartera. Ahí está el dinero que ya tienes y no estás cobrando.
Pon tus números y mira cuánto es en tu caso.
Cuatro datos que sabes de memoria. Lo demás es aritmética, con las tasas del sector.
Al año, con tus datos y las tasas del sector. No hace falta recuperarlo todo: con una parte, esto se paga muchas veces.
La tarjeta la monta cualquiera. Lo que funciona es cómo está configurada.
En 2006, Nunes y Drèze probaron dos tarjetas en un túnel de lavado. Las dos exigían exactamente ocho sellos de esfuerzo real. Pulsa las dos y mira cuánta gente la termina.
El mismo esfuerzo real. Casi el doble de gente la termina. La única diferencia es cómo estaba configurada.
Eso es lo que decidimos nosotros por ti:
Una tarjeta mal configurada no es neutra: acostumbra a tu cliente a esperar descuento y te baja el ticket. Eso es peor que no tener nada.
Ya tienes tarjetas. El problema es dónde están.
Entre el 60% y el 80% de las tarjetas de papel se pierden. Las que sobreviven, se canjean el 8% de las veces.
Antes de montar nada, te doy el Plan de Vuelta.
Un documento corto con las decisiones tomadas y el número al que vamos. Se lee en cinco minutos y lo apruebas antes de que exista la tarjeta. Si después de leerlo decides no seguir, te lo quedas.
QUIERO QUE VUELVAN MÁS VECESTraer un cliente nuevo te cuesta entre 5 y 25 veces más. Esto cuesta esto.
La tarjeta funcionando y bien configurada.
La tarjeta, y alguien escribiéndole a tus clientes.
Cuando el programa tira del resto del negocio.
Permanencia mínima de tres meses. Antes de eso no hay datos suficientes para saber si la mecánica está bien puesta.
El problema no será la tarjeta. Será que nadie la pida en el mostrador.
Si la persona que cobra no dice la frase, no pasa nada y en el mes tres cancelas diciendo que no funciona. No es un problema de producto, es de adopción. Va dentro del servicio:
Lo que se pregunta siempre
El cliente que no vuelve no te ha dado beneficio. Te ha costado dinero.
Y el que vuelve cada cinco semanas en vez de cada tres te está costando siete visitas al año. Eso ya lo tienes. Solo hay que ir a por él.
15 minutos por teléfono. Salgas o no contigo, te digo cuánto vale hoy un cliente tuyo al año.